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ARTÍCULOS

Sanar el pasado con nuestros padres

Es preciso encontrar la paz con nuestros padres

Es innegable la influencia que nuestros padres han tenido y tienen en nuestra vida. Nuestro amor y lealtad por ellos es tan grande, que a veces estamos viviendo sus vidas. Repetimos sus conductas, copiamos sus patrones y así dejamos de lado nuestra existencia, la que queremos vivir. Este artículo puede ayudarte a cambiar eso, así que sigue leyendo.

Experiencias que hablan de que estamos atrapados en el pasado con nuestros padres.

Una persona que por tercera vez es abandonada por una pareja, representa un patrón que puede estar evocando la experiencia temprana de una niña o niño cuyo padre o madre se fue de casa, bien sea por divorcio, un trabajo en otro país u otra situación que lo alejó del hogar.

Asimismo, las situaciones de infidelidad se remontan a la niñez donde aprendiste del amor a través de la relación de tus padres. Si alguno de tus progenitores estaba en otra relación, tú puedes haber desarrollado este patrón inconsciente de atraer a personas que realmente no quieren comprometerse y siempre están con varias personas a la vez. O puedes ser tú quien no quiere compromisos y tienes varias parejas.

Lo mismo ocurre con la violencia. En base a nuestras experiencias tempranas, aunque conscientemente sabemos que eso no es bueno ni sano, podemos estar en relaciones donde nos sentimos de la misma forma como quien recibía la agresión en casa. O tal vez, aunque hayas jurado de niño(a) jamás actuar así, en tu vida de adulto te dejas llevar por las emociones de rabia acumuladas que no manejas bien y actúas violentamente.

Te doy un último ejemplo para que veas lo sutil y determinante que puede ser el efecto del comportamiento de nuestros padres en nuestras vidas. Una niña llega en medio de una situación familiar financiera complicada. Papá al enterarse del embarazo, le dice a la madre, este es el peor momento para que crezca la familia. Así, esta niña abriga dentro de sí una sensación de no ser deseada o ser una carga. Debido a esto, se comporta de una forma donde no pide realmente nunca lo que quiere, está mas bien siempre tratando de complacer a otros, de no molestar, como si siempre le debiera algo a la vida.

Nuestro mundo ha sido definido por lo vivido con nuestros padres.

Cuando nuestra madre está embarazada, su barriga es nuestro mundo y todo lo que ocurre en ella es nuestra única realidad. Asimismo, cuando nacemos y llegamos a casa, lo que allí ocurre entre nuestros padres y la familia es nuestro mundo. Un bebé no habla, pero siente y va grabando en su ser, en su cuerpo las sensaciones que se corresponden con las experiencias que vive.

La forma como nuestros padres manejan sus finanzas y su propia vida nos modelan. También lo hace la relación entre ellos y con nosotros pues de ellas aprendemos sobre el amor y la autoridad. A veces amamos ciertas conductas de ellos y queremos repetirlas, eso está bien. Pero a veces detestamos ciertos comportamientos y en nuestra vida de adultos estamos haciendo exactamente eso que tanto evitábamos.

A veces todo esto no es tan evidente y requiere un trabajo profundo. Y es que hemos guardado en nuestro inconsciente muchas de estas situaciones y no podemos relacionarlas con lo que ocurre en el presente en nuestra vida. A mi consulta han venido cientos de personas queriendo resolver algo del ahora y siempre les digo que así lo haremos. Pero para lograrlo, es preciso hacer un trabajo básico: revisar lo vivido y aprendido con papa y mamá. Es muy valioso ir al pasado con nuestros padres y sanarlo, de esa manera, borraremos las huellas que sus enseñanzas nos dejaron. Así dejaremos de repetir esas conductas familiares para finalmente decidir la clase de personas que queremos ser. Sólo deslastrándonos de ese modelaje, podremos actuar conscientemente a la altura del ser humano que nos inspira. Y así entonces podremos vivir experiencias más amorosas, gratificantes y una vida más plena.

El perdón, la herramienta para sanar el pasado con nuestros padres.

El objetivo de este artículo no es hacer sentir culpables a quienes somos padres. Todos lo hemos hecho lo mejor que podemos hacerlo en base al conocimiento que tenemos y trabajo personal alcanzado. Más bien la meta es que si te has identificado con algunas de las experiencias aquí planteadas, te des cuenta que ahora es el tiempo correcto para ti, para soltar a tus progenitores y limpiar ese pasado.

La gran pregunta es ¿Cómo? y aquí las respuestas.

En primer lugar, perdona a tus padres, lo cual significa borrar la huella emocional de lo vivido con ellos. Es decir recuerdas el evento, pero no se mueve ninguna emoción dentro de ti al respecto. Perdonarles es sentir paz con respecto a todo lo vivido y dejarlo en el pasado. Perdonar es una decisión y el mejor regalo que le podrás dar a tu vida y tus relaciones.

Aquí te dejo un artículo de cómo lograr ese perdón.

Perdonar para cerrar ciclos y crear algo mejor

Por otra parte, es imprescindible cambiar los pensamientos que albergaste en ti a propósito de lo vivido con tus padres. No soy importante, no soy valiosa, no sirvo, soy culpable, no puedo, no soy capaz, son algunos de las creencias limitantes que puedes hacer construido en tu niñez. Aquí te regalo otro artículo que puede ayudarte a cambiar esos pensamientos por unos más positivos y que te edifiquen.

Transforma tus ideas limitantes

Ganar en las relaciones

Autor: Carla Acebey de Sánchez

Mujer, esposa, madre y empresaria. Renacedora profesional, certificada para liderar seminarios del Proyecto Internacional de Autoestima y coach de autoestima, actualmente ejerce como consultora organizacional y facilitadora en talleres, seminarios a grupos y sesiones individuales.