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La poderosa energía del amor

Somos energía

El amor es una poderosa fuerza que todos tenemos; simultáneamente es una energía que nos conecta con todo lo que existe y por lo cual podemos crear cambios impresionantes. El universo responde a nuestra energía, que se expresa en nuestras emociones y sentimientos. ¿No me crees?

Ya que esta lectura puede ser trascendente, comienzo con un ejercicio como parte de este artículo. Antes de continuar leyendo, dedica dos minutos a ver este video. Después vuelve y con el texto completo comprenderás.

Somos más que nuestros sentidos.

Nos hemos acostumbrado a percibir la vida a través de nuestros sentidos. Ciertamente son un gran regalo, pero no lo es todo. Afortunadamente, cada vez hay más información sobre nuestro campo de energía, algo de lo que no nos percatamos usando nuestros sentidos.

Los estudios del Dr. Emoto confirman esto. Claramente puede verse cómo una gota de agua cambia físicamente ante nuestra intención, ya sea esta un pensamiento o emoción.

Si bien nuestra energía es lo más sutil que tenemos y no siempre nos damos cuenta de ella, tienen una gran influencia sobre nuestra vida y resultados.

¿Cómo funciona eso de la energía?

Todo lo que existe en el Universo es energía, desde los campos más sutiles e invisibles, como los más densos que cobran forma en este mundo físico. ¿Quieres un ejemplo de cómo se mantiene funcionando esa energía aunque no la veamos?: El Wi Fi o las ondas que escuchas en tu emisora a través de la radio. No puedes ver esas ondas de energía, pero están ahí, manifestando sonidos o imágenes en este campo físico desde la onda que emiten. Lo mismo pasa con nosotros. Somos entes generadores, emisores y receptores de energía. Nuestro cuerpo físico es simplemente el vehículo de esa energía sutil que emanamos y recibimos con nuestros pensamientos y emociones.

Por esta misma razón es que nos comunicamos con el universo a través de nuestra emoción y en general esta a su vez es el resultado de un pensamiento. Asimismo, estamos unidos a todos los seres humanos a través de hilos invisibles, donde nuestra energía que es una vibración, hace que nos relacionemos con determinado tipo de personas.

Te daré un ejemplo: si piensas que el mundo es peligroso, lo más probable es que sientas temor. Ese temor es la energía que emites y con la que te comunicas con el resto del mundo. Entonces, una noche caminas por una calle solitaria, viene un ladrón y se acerca a ti. Ya puedes imaginar el resto.

Podrías decir: eso no me ha pasado a mí aunque a veces pienso en un mundo peligroso. Eso también es cierto. El pensamiento no debe ser fortuito o aislado, sino que debe formar parte de tu sistema de creencias y sentimientos, está arraigado en ti.

Los más escépticos, podrían decirme: ¿Osea que los ladrones son una fantasía de mi cabeza? Noooo!!! Existen todo tipo de personas, pero con quienes tú te relacionas, quienes se acercan a ti, responden a la energía que emanas.

Entonces, si algunos o muchos de tus resultados no te gustan, tal vez sea el momento de revisar tu energía, emociones y creencias.

Entender cómo funciona nuestra energía creadora

Una vez que conoces esta información, ¿qué haces con ella? ¿Cómo estar en la mejor energía para atraer y manifestar todo lo bueno que quieres en tu vida? Pues a través de dominar tus pensamientos. Cuando no estamos conscientes, pareciera que nuestros pensamientos son dueños de nuestra mente. Se aparecen una y otra vez sin que nosotros tengamos dominio sobre ellos. Por ejemplo, si tuvimos una discusión, el recuerdo de la pelea o de lo que nos hubiese gustado decirle a la otra persona aparece constantemente, produciendo o mejor, reproduciendo la rabia en ti.

¡Eres tú quien decide qué pensar! Pero muchas veces no estamos conscientes de lo que estamos pensando. Y lo más importante es entender que con ello al mismo tiempo estamos generando energía emocional y es así cómo creamos los efectos en nuestras vidas.

En este punto también es muy importante entender que el pensamiento es “energía eléctrica” que físicamente se origina en el cerebro y que emana un tipo de onda en una frecuencia determinada afectando tu campo físico externo según sea la calidad del pensamiento. El ejemplo del agua del Dr. Emoto confirma esto. Ahora bien, ese mismo pensamiento también genera una emoción o un sentimiento que es “energía magnética” y que por lo tanto es la energía que determina todo aquello que atraemos como correspondencia a la energía que emanamos.

Entonces, partiendo de estos principios: ¿Cuál es la energía que realmente debemos conectar?

Cultivar el amor para activar la energía del amor.

El amor es el nivel de energía más elevado y potente que existe en el Universo, y al alcanzar este nivel de frecuencia emanamos ondas de energía capaces de transformar positivamente la causa de los efectos que manifestamos en este mundo físico.

Siempre habrán situaciones que te perturben, no te gusten, pero también habrán otras que te hacen sentir bien. Entonces la acción es esta: ¡enfoque! Con consciencia y disciplina elige pensamientos de calidad. Busca recuerdos bonitos, experiencias en las que has sido feliz y que te inspiren en el amor haciendo lo que amas, amando lo que haces. Asimismo pon el amor en todos tus pensamientos en relación con los demás. Entonces aprenderás a irte moviendo desde la poderosa energía del amor.

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Autor: Carla Acebey de Sánchez

Mujer, esposa, madre y empresaria. Renacedora profesional, certificada para liderar seminarios del Proyecto Internacional de Autoestima y coach de autoestima, actualmente ejerce como consultora organizacional y facilitadora en talleres, seminarios a grupos y sesiones individuales.