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¿ A quién le das tu poder ?

Quién decide cómo te sientes?

Despiertas en la mañana con alegría y el firme propósito de tener un día de paz. De pronto tomas café, oyes una noticia que te perturba enormemente y empiezas a vociferar que el mundo o tu país no tienen remedio. O tal vez vas a levantar a tu hijo para llevarlo al colegio y está en uno de esos días de sueño y mal humor. Eso produce una pelea antes de desayunar. Puede ser, por otra parte, que llegues tranquila a un supermercado donde quien te atiende te trata mal y terminas discutiendo. ¿Qué pasó con tu intención de un día fluido y pacífico? Tal vez debas preguntarte ¿Quien tiene el poder sobre mi vida?

Soy humana(o), por tanto siento.

Este artículo no se trata de que te corra agua por tus venas para que nada te perturbe o conmueva. Creo que como seres humanos estamos expuestos a eventos que podrían hacernos sentir determinadas emociones. ¡Esto es un gran regalo! Sin embargo, cuando no tienes la fortaleza interna y tu vida se vuelve un vaivén de emociones dependiendo de lo que ocurre a tu alrededor, tal vez haya algo que revisar y cambiar. Entonces te invito a que te hagas la pregunta ¿Quién es dueño de tu vida? ¿Quién decide lo que estás sintiendo o hacia donde vas?

Creo que ante un mundo tan complejo y con tantos cambios y desafíos, es preciso desarrollar la inteligencia emocional. Esto significa reconocer tus emociones y tener dominio sobre tus reacciones. De esta forma, podrás estar bien y en paz incluso a pesar de las circunstancias.

Oprah Winfrey sabiamente dijo que “El mejor descubrimiento de todos los tiempos es que una persona puede transformar su futuro sólo con cambiar su actitud.” Sin embargo, creo que es imposible cambiarla si no transformamos nuestra emociones. Aquí es donde la inteligencia emocional juega un papel importante ¡Y puedes aprenderla!.

¿Qué hago con lo que siento?

1.- Lo primero es reconocer lo que estas sintiendo. No es reaccionar, sino decir o decirte, tengo rabia, esto me duele, etc.. En general hacemos lo contrario, ocultando nuestras emociones, aunque nuestro lenguaje corporal nos delate. La emoción pide ser identificada. Así que revisa tu cuerpo para ver donde se manifiesta la emoción y di: siento …

2.- Sentir y reaccionar no es lo mismo. Hay una paso entre sentir y luego actuar en consecuencia. Hay emociones que son incómodas y podrías querer sacarlas de tu cuerpo. Sin embargo cuando te dejas llevar por la emoción, probablemente estés generando más problemas que los que resuelves vaciando lo que sientes inadecuadamente.

3.- Cálmate. En lugar de reaccionar instintivamente, toma unos segundos para aclarar tu mente. Si haces una respiración profunda, allí tienes un tiempo adicional para tomar una nueva decisión y actuar distinto. Si necesitas más de una respiración profunda, aléjate. Puedes entrar al baño, lavarte la cara y pensar mejor qué quieres hacer.

4.- Cambiar la forma de ver lo que te ocurre puede ayudarte a cambiar lo que sientes. Primero está el pensamiento y luego la emoción. Así que si lograr identificar el pensamiento y cambiarlo, allí puede cambiar tu actitud. Entonces puedes transformar la situación.

Tus sueños y metas, ¿están en tu poder o en manos de quién?

A veces decimos que queremos algo, sin embargo nuestras acciones no están alineadas con ello. Puede ser que anhelemos con fuerza en nuestra vida una relación, un bien material, un trabajo o cualquier otra meta, material o más sutil; pero con frecuencia nuestras acciones son incongruentes.

Recientemente me preguntaron en una entrevista cómo he logrado mis sueños. Le compartía que vengo de una niñez con mucha precariedad económica y cuando emigramos a Venezuela escasamente teníamos para lo básico. A partir de allí hoy tengo mucho de lo que deseo, no sólo material, sino una vida que me llena plenamente. Le decía a mi entrevistadora que para mi la fuerza que hace que tus sueños se hagan realidad es lo siguiente:

1.- Visión clara de lo que quieres. Descríbelo con tanto detalle como sea posible. Incluso imagina la satisfacción, alegría o plenitud de estar ya viviendo el momento donde ese sueño está ocurriendo, como si fuese ahora.

2.- Plan de acción concreto. Definir el conjunto de actividades que debes llevar a cabo para avanzar en dirección de esas metas.

3.- ¡ACCIÓN! Puse esto en mayúscula porque si no haces lo que debes hacer para lograr lo que quieres nada va a cambiar. Puedes visualizar, enfocar tu mente en ello y planificar, pero sin acción, seguirán siendo sueños y planes.

4.- Se coherente. Supongamos que quieres una pareja, pero tu tema de conversación favorito es lo infieles que son los hombres o que no hay chicos disponibles. Difícilmente vas a ver a quien está disponible porque tu enfoque es otra cosa. Eres congruente cuando tus pensamientos, palabras, emociones y acciones están en sintonía con lo que quieres. Este paso puede ser un desafío, pero te aseguro que valdrá el esfuerzo y el compromiso porque así alcanzarás tus sueños.

La inteligencia emocional te devuelve tu poder.

De todo corazón deseo que paso a paso cada vez más te sientas más responsable y dueño(a) de tu vida. Recuerda que nadie puede hacer sentirte de determinada manera. Eres tú, tu historia e ideas los que deciden tu reacción. Aún en medio de tiempos turbulentos como los que corren, tú tienes el poder de hacer de tu vida todo lo buena, plena y feliz que quieras. Así que vamos, ¡empodérate!

Soy amo de mi destino

Autor: Carla Acebey de Sánchez

Mujer, esposa, madre y empresaria. Renacedora profesional, certificada para liderar seminarios del Proyecto Internacional de Autoestima y coach de autoestima, actualmente ejerce como consultora organizacional y facilitadora en talleres, seminarios a grupos y sesiones individuales.