¿Cuál es tu enfoque: tu habilidad o debilidad?
Oí una entrevista a una maestra de niños con discapacidad. Esta persona, decía que le sugería a los padres de estos niños, que se enfocaran en lo que sus hijos pueden hacer. Para ayudarlos a avanzar incluso en su condición, debían mantener su enfoque en sus fortalezas. Esto me hizo reflexionar en cuanto a cómo abordamos nuestra vida. Lo que esta maestra decía es válido para todos, sin importar si tienes alguna discapacidad o no. Entonces la pregunta es valiosa, ¿Cuál es tu enfoque? Dependiendo en si te concentras en tu habilidad o en tu debilidad tendrás tus resultados.
Todos tenemos habilidades y debilidades
Creo que todos los seres humanos somos un conjunto de talentos y limitaciones, luces y sombras, cosas buenas y otras que no nos gustan. Sin embargo, hemos crecido en un mundo crítico que mira siempre lo negativo. Como consecuencia, hemos aprendido a centrarnos en lo «malo» de nosotros.
Desde mi punto de vista esto es un error, pues esta forma de mirarnos debilita nuestra autoestima y nos resta fuerza para brillar en todo nuestro esplendor. En el caso de la entrevistada decía: por ejemplo si el niño tiene una dificultad motora y los padres le repiten que no puede caminar bien, sólo están poniéndole más atención a aquello que es su mayor reto. Así aumentan su frustración e incluso tristeza por su condición. Por otra parte -si el niño habla bien o lee rápido- y eso es lo que le refuerzan, el niño podrá aceptar sus circunstancias, si es que no puede cambiarla. O tendrá más entusiasmo para hacer la terapia necesaria y así vencer su desafío.
Aprende a conocerte, para que tu enfoque sea en tus habilidades.
¿Sabes cuales son tus talentos? ¿Tienes claro en lo que eres buena(o)?
En algunos de mis talleres, les pido a los participantes que hagan dos listas. Una contiene por lo menos 10 cosas que aprecien de sí o 10 cosas que sepan hacer y la otra es con 10 actitudes que les gustaría mejorar o lo que ellos consideran sombras. A veces es impresionante cuan rápido pueden llenar la segunda lista y les es difícil completar la primera.
Esto se debe a que a pesar de que existan habilidades, hemos pasado demasiado tiempo mirando nuestros defectos. Si ese es tu caso, te invito a re-entrenar tu mente, buscando en ti toooodas aquellas cosas que te gusten, valores y disfrutes de ti. Ésta, inicialmente puede ser una tarea de días, en cada uno buscar 3 o 4 cosas por una semana por ejemplo. Poco a poco irás reconociendo todo lo bueno que hay en ti y sintiendo más orgullo por ti. Con el transcurrir del tiempo y tu enfoque en tus destrezas, se volverá una costumbre.
Mejorar tus debilidades apoyándote en tus habilidades.
Creo que mejorar es un deseo natural del ser humano. Eso es lo que nos ha llevado a este punto en la humanidad. Sin embargo, pienso que si quieres hacer mejoras criticándote, juzgándote y a veces hasta castigándote, no es una buena idea. El amor por ti es, desde mi experiencia, tu mejor incentivo para superar aquellos comportamientos que no están a la altura de quien quieres ser.
Se siente distinto y puedes comprobarlo. Primero repite: tengo estas cosas que me encantan de mí y quiero ser una mejor versión, así que voy a cambiar esto para estar a la altura de quien quiero ser. Respira profundo y siente. Luego repite: soy un desastre o ¿hasta cuando voy a cometer este mismo error? o detesto esto de mí, nunca podré superarlo. ¿Cómo se siente eso en el cuerpo?
¿Percibes la diferencia? Entonces te sugiero que uses tus talentos, aquellas habilidades que tienes como una base sobre la cual construyas los cambios de aquellas debilidades que no te hacen feliz.
Un ejemplo de usar tu habilidad para superar una debilidad.
Supongamos una persona que no sabe cocinar y quiere ser chef. Si se repite, no sirvo para cocinar, puede sentirse mal, hasta menos que otra que si tiene ese talento. Por otra parte, tiene el don de la palabra. Entonces usa su tiempo y recursos para aprovechar mejor esa fortaleza. Se entrena en manejo de conflictos o va a la universidad a la facultad de Estudios Internacionales. Luego encuentra un trabajo donde aprovecha su habilidad para comunicarse. Esto no significa que no pueda tomar clases de cocina y tenerlo como pasatiempo. Claro que puede aprender algunas técnicas que le ayuden a mejorar en esta área, sólo que su atención está centrada en aquello para lo que naturalmente es buena(o) y no lo contrario.
Un mundo diverso donde cada uno ofrece sus habilidades.
Imagina este mundo: Cada uno con un don maravilloso, algo que sabe hacer, disfruta y le encanta poner al servicio. Cada persona poniendo su enfoque en ese talento y usándolo para su propio beneficio y el de la humanidad. Todos disfrutando de tanta variedad y riqueza de fortalezas. Nos visualizo como una enorme orquesta, donde cada uno pone su enfoque en su habilidad y la ofrece a los demás. Y a partir de allí, también ve las fortalezas en los demás y se beneficia del maravilloso servicio que recibe de estas personas. ¡Qué maravilla!
Este mundo es posible y aunque no luzca así, lo estamos creando aquí y ahora. Tu contribución es valiosa. ¡Necesitamos tus talentos! Entonces no pierdas tu tiempo criticándote, ofrece lo mejor de ti, ¡tu habilidad!
Autor: Carla Acebey de Sánchez
Mujer, esposa, madre y empresaria. Renacedora profesional, certificada para liderar seminarios del Proyecto Internacional de Autoestima y coach de autoestima, actualmente ejerce como consultora organizacional y facilitadora en talleres, seminarios a grupos y sesiones individuales.
